HP 2015



HP 18.04.2015


14-hp2015

11.30-15.30h
con la participación y colaboración de Silvino, Carmen y Xuan (el Molín de Adela), Melania Fraga e Irene, Pedro y Erika Yurre (colectivo anamnese), Natalia Hevia, Cristina Menendez, Maria José Requena, Marisa Requena y Juieta, Miguel Santomé, Lola Coro, Virginia López y Giovanni Lanterna (PACA), Patricia Villamarín Cascante, Griselda Coro Niembro, Isabel y Toño.

Este ha sido nuestro primer encuentro y paseo en la parroquia de Cenero, Gijón (Asturias), cada una de las aportaciones, miradas, experiencias , saberes e intuiciones que han surgido a lo largo y después del paseo servirán como documentación inicial, a la que se irán sumando aquellas fruto de sucesivos paseos y encuentros.

(este primer paseo, se ha realizado en el marco de “El Paisaje Agrario de Veranes”, proyecto subvencionado por La Fundación Municipal de Cultura y Universidad Popular del Ayuntamiento de Gijón, programa de subvenciones para producciones artísticas 2014, en colaboración con el museo Villa Romana de Veranes: Museos Arqueológicos de Gijón / Xixón)


 

HP 17.05.2015


Habitantes Paisajistas. paseo del 17.05.2015. Camín de Fonfría, Trubia, Cenero (Gijón)

Habitantes Paisajistas. paseo del 17.05.2015. Camín de Fonfría, Trubia, Cenero (Gijón)

caminantes : Natalia Hevia, Ada Pérez, Cristina Menéndez, Maria José y Marisa Requena Virginia López y Giovanni Lanterna (PACA), Pola Canteli y Manu, Natalia Alonso y Carlos Villamil, Griselda Coro Niembro, y otras personas que nos han acompañando en el paseo: Paolino, Roque, Ana, Cristina y amigos.

 

Este paseo ha sido concebido para el Museo arqueológico  Villa Romana de Veranes / Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Gijón dentro del programa de actividades organizadas con ocasión del Día Internacional de los Museos.

Horario: 11.30-14.30
• Sede y encuentro:  museo Villa Romana de Veranes + salida de campo

Objeto: forma parte del proyecto Habitantes Paisajistas/cartografías subjetivas , del que constituye su segunda cita , esta vez enfocado a la reflexión sobre las categorías estéticas que aplicamos en nuestra percepción del paisaje: es posible hablar de paisaje bello o paisaje feo? Qué entendemos por belleza de un paisaje? Es posible ligarlo unicamente a una idea de bellaza natural e incontaminada o a la belleza confeccionada de las vistas turísticas? Este tipo de preguntas se plantearán en el taller , utilizando el paseo como forma de experiencia y contacto con el paisaje.

El itinerario del paseo comprenderá los entornos de la Villa Romana de Veranes, sirviendo para conocer las antiguas vías de comunicación (la Vía de la Plata y calzada romana) y los sitos arqueológicos que se encuentran en sus proximidades como las murias de Beloño, al tiempo que re-descubriremos senderos en uso y abandonados, lavaderos y fuentes. “Documentación gráfica de la Ruta de la Plata en el tramo inscrito en el Concejo de Gijón para su puesta en valor como senda histórica y Sistema de Información del Inventario Arqueológico de Gijón ” Memoria-2001, trabajo de investigación inédito obra de José Antonio Ron Tejedo, ha servido como fuente documental cedida por el Museo Villa Romana de Veranes para la preparación de este taller.

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El paseo ha iniciado en el museo arqueológico Villa Romana de Veranes siguiendo la antigua calzada romana (conocida como Vía de la Plata) a su paso por Veranes y Trubia en la parroquia de Cenero (Gijón)- hoy carretera de Trubia, Camín del Torrexón y Carretera de Veranes. A nuestra llegada a Trubia hemos vuelto al museo Villa Romana de Veranes tomando otro camino: Camín de los Pascones y Camín de Fonfría. Durante el paseo hemos tratado de establecer conexiones entre el paisaje y ocupación del territorio en época romana, su evolución histórica a lo largo del periodo medieval y moderno hasta llegar a nuestros días, una convivencia de tiempos históricos que se yuxtaponen en el camino, hibridándose, mezclándose para conformar un paisaje en constante evolución, vivo y también tremendamente frágil o en estado de peligro.

No se trataba de visitar monumentos o ruinas históricas, aislarlos del paisaje y de nuestro tiempo. La zona de Veranes y Trubia los tiene, aunque muchas veces pasan inadvertidos: la villa romana de Veranes, la villa romana de Beloño (murias de Beloño), Torrexón de los Valdes (s.XIV), Torre de los Asturias (s.XV?) y capilla de la Virgen de la O (Trubia), Iglesia La Abadía de Cenero (s.XIII). Conviven con el paisaje, forman parte de él, y en muchas ocasiones lo explican: evolución en los usos del suelo, cambios en el régimen de propiedad de la tierra, explotaciones agrícolas, roturaciones y evolución de los cultivos, mitos , historias y fiestas. Algunos de los caminantes, se han sorprendido de estar caminando por “les caleyes” en lugar de visitar el museo arqueológico: iniciar el paseo en el museo probablemente inducía  a pensar de esta manera. Espero que haya resultado igualmente interesante, puesto que el museo dialoga necesariamente con el paisaje contemporáneo: la villa romana de Veranes fué una explotación agropecuaria en uso desde el s.I d.c.al s.V-VI aprox. una “casería” ante literam y feudo, es resto material y las piedras hablan. Parte de las piedras que una vez  constituyeron  los muros, logias y triclinium de la villa romana, están desperdigadas dentro de los muros de las caserías, fueron dinteles de cuadras, torres medievales, murias varias. Lo sabía bien el párroco de Cenero, Don Manuel Valdés, que en los años ’20 y ’30 del siglo pasado lamentaba el mal estado de las ruinas de Veranes porque los vecinos se llevaban las piedras. Mi abuela, sin ir más lejos acabó dándole dos piedras de la entrada de la cuadra de Casa la Burbuja, perfectamente tallada y con la inscripción del crismón…

Al fin y al cabo  “ruinas” hay muchas, romanas , modernas y contemporáneas. Testigos de un determinado momento histórico, social, ecónomico, ritual. Las ruinas son una alerta en el camino. Las caserías están silenciosas, las cuadras medio vacías, algunas huertas, matorrales que invaden viejos senderos, no caminamos, algunos frutales (manzanos, cerezos, aguacates, limoneros, higueras…),Cristina cuenta los animales, nos tiene que enviar su lista.

Caminamos, por asfalto y por senderos, encontrándonos lavaderos en ruinas y restaurados, caserías, “chalets” y “fin de semana”, huertas, torres y gallineros, capillas, ruido de autopista y de tractores, vacas, caballos, residuos, depósitos, hórreos y paneras, también tendeyones y cubiertas de amianto, De todo esto haré una lista.  Mientras se suman las aportaciones :

#ADA PÉREZ (PDF):HABITANTES PAISAJISTAS 17MAY2015_ ADA

#POLA CANTELI:

“El paseo de ayer, además de resultar muy reconfortante para el cuerpo y el ánimo, me ha llamado la atención porque contenía muchos significados.

Un paisaje que se siente trabajado, que se siente con pasado, que lleva la fuerza de mucha labor y muchas vidas y familias cooperando y sacando adelante la tierra, los animales…hoy todo eso parece lejano, en el paseo, la contemplación de las “caserías silenciosas” como muy acertadamente habéis bautizado, abandonadas, cerradas, desprovistas de vida…pero emanando en cierta forma, la vida que contuvieron. Y comentaba con una compañera…”ya casi no huele a cucho”.
Ver vacas en el camino, ya resulta casi extraño. Hermoso encontrarlas.

El paseo resulta muy agradable, especialmente el tramo desde la fuente de Fontfría, el que es de subida por el bosque, precioso paraje. Delicioso olor a eucaliptos.

En el paseo, todo son trocitos de vida, desde unas flores silvestres, hasta caracoles apelotonados en un poste de madera…preciosa la pequeña iglesia o ermita que vimos, de la que no recuerdo su nombre.

Maravillosas huertas que todavía nos enseñan todo lo que la tierra puede darnos si la trabajamos, lástima que cada vez sean menos.
Reflexión sobre ese éxodo rural y esa hibridación que ahora se da entre el campo y la ciudad. Lo queremos todo. El campo ya no resulta atractivo, queremos las comodidades de la ciudad, y en el campo ya nos comportamos individualizadamente también, habiendo perdido el sentido de comunidad.

Ojalá podamos recuperarlo algún día. Ojalá que haya una manera de poner en común esa vida rural con esa vida urbana.
La vida rural de proximidad tiene mucho que ofrecer.

 

Una experiencia para repetir”.


 

HP 14.06.2015


 

HABITANTES PAISAJISTAS EN NOSITIOLR

en el marco del proyecto NOSITIO (5-25 junio 2015> programa:PROGRAMA NOSITIO_2015 )

Nuestro tercer paseo esta vez nos lleva la zona de la ciudadela Celestino Solar, Gijón: invitados a participar en el proyecto NOSITIO, PACA ha decidido colaborar con un paseo, tercer encuentro de #HabitantesPaisajistas.
En esta ocasión pondremos la atención en el concepto de no- lugar, o mejor en su acepción más positiva: como lugares del devenir, una idea mucho más connatural a la sensibilidad de PACA. Se tratará de reflexionar sobre el espacio público y espacio de ocio a partir de la idea del Homo Ludens hipotizada por J. Huizinga y por supuesto la conexión y responsabilidades que hay en la relación campo- ciudad , relación que está a los orígenes de la misma Ciudadela.

la ciudadela: El desarrollo industrial y los cambios de la sociedad propios del siglo XIX ,fue el inicio de un problema que se mantiene hasta el día de hoy . Surgirá entonces el problema de la escasez de vivienda, que fue adquiriendo mayor importancia a medida que avanzaba el siglo XX. Como respuesta a la necesidad de alojamiento de la clase obrera, nació un tipo de vivienda que se extendió por toda Europa e inundó algunas zonas de Gijón, como es el caso del barrio de la arena. Se trataba de las ciudadelas, un modelo que agrupaba varias casas dentro de un patio o cercado, sin fachadas a la calle y con servicios colectivos. Estas casas, promovidas por particulares, eran ocupadas en régimen de alquiler por las clases populares , especialmente personas desplazadas del medio rural .  La vida de los habitantes de la Ciudadela de Celestino Solar no era fácil.
Las mujeres y las niñas hacían varios trayectos al día cargadas con cubos hasta la fuente más cercana, situada donde ahora se encuentra el mercado de San Agustín. Con la solidaridad entre el grupo y sus protestas reiteradas se colocó una fuente en el Patio grande. Las compras se hacían en los comercios de ultramarinos de la zona. Se compraba a crédito y se pagaba el día de cobro o en pequeñas cantidades cada semana. La forma de vida dentro de la ciudadela evolucionó muy poco desde su creación en 1877 hasta los años sesenta del siglo XX. En este momento, comenzó a ser deshabitada y su población fue trasladándose hacia los nuevos barrios obreros de la ciudad. https://museos.gijon.es/page/9833-ciudadela-de-celestino-solar